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Hoy traigo una nueva confidencia. Esta vez quisiera hablarles de una mujer cuya historia me atrapó: Hannah Primrose, condesa de Rosebery.

Si en la última ocasión les hablé de la madre de Arthur, hoy quisiera hablarles de su prima.

Ambas zarandearon mi imaginación, ambas formaron parte de la vida real y ambas se llamaron Hannah. 

Hannah de Rothschild nació en 1851 en un mundo de gran riqueza y lujo. Ella era la nieta de Nathan Mayer Rothschild, fundador de NM Rothschild & Sons, la rama Inglesa del imperio bancario de los Rothschild. Niall Ferguson señala en la Historia de la Casa de Rothschild que en el siglo XIX  la propia familia se consideró lo más parecido a la realeza judía de Europa.  Esto no era estrictamente cierto pero las propiedades Rothschild y sus colecciones de arte, en Inglaterra, Austria, Francia y Alemania, sin duda alguna rivalizaron con las coronas de europeas.

distant_view_of_mentmore_towers-croppedEl padre de Hannah, Amschel Mayer Rothschild, se casó con su prima Julia Cohen Rothschild. El matrimonio promocionó la creación de lo que ellos declararon como “un monumento perdurable”: Mentmore. Esta mansión forma parte de los escenarios donde Roselyn y Arthur disfrutan unos días entre amigos, todos ellos invitados por la poderosa familia. En esta casa de campo de proporciones monumentales se desarrollan escenas cargadas de emociones contradictorias para los protagonistas. Hannah, el personajes del que me gustaría hablar en esta entrada, colocó la primera piedra con tan sólo seis meses de edad. A lo largo de su vida, Mentmore Towers fue un lugar muy importante para ella y su familia.


9696846393c15a32c99c0b09b7c075c5A los pocos años de finalizar la construcción de la mansión, atraídos por la buena caza y la proximidad a Londres, parientes de Hannah comenzaron a construir fincas cercanas. Por lo que Hannah creció en un mundo de esplendor y seguridad inimaginable. Como hija única tuvo una infancia bastante solitaria. Pasaba la mayor parte de su tiempo acompañando a su madre hipocondríaca. Es más, una vez tuvo la madurez suficiente, actuó como anfitriona junto a su padre durante los largos períodos de indisposición de su madre. Hannah se entregó al cuidado de ambos padres y su educación formal fue descuidada en favor de la música y el canto.

A lo largo de la documentación descubrí que los padres de Hannah fueron muy protectores con ella, tratando de asegurarse de que nunca se expusiera a las enfermedades de la época, o incluso, a la visión de la pobreza. Como resultado,  Hannah nunca entró en las casas de campo de las fincas de los Rothschild. Me llamó la atención la declaración que la historia recoge de su primo, quien  afirmó que Hannah estaba tan protegida que la frase “los pobres” fue sólo un eufemismo para ella.  Es probable que esto sea una exageración, ya que desde su adolescencia en adelante ella utilizó gran parte de su fortuna para mejorar la suerte de los pobres, en la vivienda y la educación. Hecho que utilicé para otorgarle a Roselyn Townsend la hazaña de hacerle ver la realidad a la excéntrica prima de Arthur.

Hannah de Rothschild, later Countess of Rosebery, by Julia Marga

En la novela relato la historia paralela entre Hannah de Rothschild y el conde de Rosebery. En la ficción, Roselyn se ausenta unos días de la vida social londinense cuando la joven Hannah queda prendada del conde. La historia real cuenta que Lady Beaconsfield presentó a los jóvenes durante unas carreras en el hipódromo de Newmarket. Los Disraeli eran amigos cercanos y vecinos de los Rothschild en Buckinghamshire.

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Archibald, quinto conde de Rosebery, había heredado el título de su abuelo a los 21 años de edad, junto con un ingreso de 30.000 libras al año. Era dueño de 40.000 acres (160 km²) en Escocia, además de poseer tierras en Norfolk, Hertfordshire, y Kent. Su padre había muerto cuando él tenía ocho años y su tutela recayó en su madre, quien se había casado con Harry Powlett, cuarto Duque de Cleveland. Su madre mantuvo una actitud distante, y su relación con ella siempre fue tensa. Rosebery fue considerado como un hombre muy apuesto e inmensamente cultivado. La belleza la pueden juzgar ustedes mismos en la foto que encontré de él. Se dice que era muy inteligente y que su gran carisma le facilitó su carrera política.

94e45f8f6d4a9fc1a208b5b463909ca7En el momento en el que comenzaron a correr rumores sobre un posible compromiso entre ellos, varios obstáculos aparecieron para impedirlo. Mientras que los Rothschild judíos fueron aceptados en la sociedad, y de hecho eran amigos cercanos de algunos miembros de la familia real, incluyendo el Príncipe de Gales, los sentimientos antisemitas eran frecuentes en las altas esferas de la sociedad. Es bien sabido que los círculos más cercanos a la reina en la corte presionaron para que los Rothschild quedaran excluidos. No era extraño escuchar a la reina Victoria expresar opiniones antisemitas. Cuando se propuso a Lionel de Rothschild (tío de Hannah) para formar parte de la nobleza, la reina se negó y expresó que “Convertir a un Judio en compañero es un paso que no puedo consentir” y declaró, además, que no daría “un título y una marca de su aprobación a un Judio”. Lord Spencer llegó a aconsejar al Príncipe y Princesa de Gales no aceptar las invitaciones de los Rothschild. Sin embargo, este no pudo impedir  que el Príncipe aceptara invitaciones y regalos de esta familia en privado.

No quiero entrar en más divagaciones sobre la época pero por este y otros muchos motivos, intentaron mermar la firme decisión de la pareja. En la novela se plasma cómo en la Inglaterra del s.XIX se podía mantener una relación de amistad con los judíos y aceptar su hospitalidad, pero se les estaba prohibido contraer matrimonio al no pertenecer al mismo estatus social. Quien se atreviera a esto corría el grave peligro de recibir comentarios desagradables y perder el favor de los pares del reino.

La propia madre de Rosebery se horrorizó ante la idea de que su nuera fuera judía, aun siendo una Rothschild. La pareja se encontró con la barrera infranqueable de la fe en la familia Primrose al completo. En ese momento, era inconcebible que los hijos del matrimonio pudieran ser criados como Judios. La historia cuenta que el conde nunca reflejó ideas antisemitas aunque no resultó ser así durante los años de matrimonio.

hderLa oposición a este enlace por parte de los Rothschild fue otra piedra a sortear en el camino. Hannah tuvo que lidiar con varios obstáculos hasta conseguir su objetivo. En primer lugar la familia Rothschild tenía por costumbre casarse con primos para mantener su fortuna dentro de la familia. Irónicamente, Hannah se había opuesto al matrimonio de su prima Annie de Rothschild con el cristiano Eliot Yorke, el hijo del conde de Hardwicke. Por lo que tuvo que enfrentarse sin apoyos a la comunidad judía cuando expresó su deseo de contraer matrimonio con Rosebery. El Jewish Chronicle anunció su “dolor más conmovedor” ante esta perspectiva, y enigmáticamente añadió: “Si la llama se aferra a los cedros, cómo le irá el hisopo en la pared. Si el leviatán es criado con un gancho, ¿cómo van los pececillos a escapar? “ Los ancianos judíos dejaron patente la amenaza que veían en este matrimonio. La cita, originalmente del Talmud de Babilonia, se puede tomar en el sentido de que los ancianos y miembros respetados más notables de la fe judía debían de dar un buen ejemplo siguiendo estrictamente las enseñanzas de los artículos que desaprueban el matrimonio a los miembros de otras religiones.

El compromiso formal del matrimonio se anunció, después de mucho discutir, el 3 de enero de 1878. Este día fue calificado por Rosebery como sagrado. Se tiene constancia de una carta en la que le describe a un amigo cómo era Hannah. “Muy simple, muy virgen, muy inteligente, muy buen corazón y muy tímida…Nunca conocí a una persona tan hermosa “.  El matrimonio se celebró en Londres el 20 de marzo 1878 en la Sala de Consejo de Guardianes en Mount Street, y también en una ceremonia cristiana en Piccadilly.  Para mostrar la desaprobación “oficial”, ningún miembro masculino de la familia Rothschild asistió a las ceremonias. Sin embargo, las deficiencias en la lista de invitados fueron compensados por un invitado de honor como el Príncipe de Gales y Disraeli, quien llevó a la novia al altar.

4b0a1659d9f12026e4e3e182bea4d362Este matrimonio fue el primer puente entre los Rothschild y la aristocracia inglesa. Aunque estuvo cargado de polémica, terminó por otorgarles prestigio social que la inmensa fortuna no pudo lograr. Con el tiempo, Hannah se convirtió en anfitriona de las veladas de un prometedor político y se sumergió en proyectos filantrópicos. Su trabajo de caridad se centró en el ámbito de la salud pública y las causas asociadas con el bienestar de las mujeres judías de la clase trabajadora que vivían en los barrios más pobres de Londres.

Al morir Mayer Amschel Rothschild, su hija no sólo heredó Mentmore (con su colección de arte de valor incalculable), la mansión de Londres, e innumerables inversiones, sino también recibió dos millones de libras esterlinas en efectivo (equivalente a £ 166 millones en la actualidad). Por tanto, podemos asegurar que Hannah de Rothschild, se convirtió en la mujer más rica de Inglaterra.

8bd3e61223d4b7e794d90726b787583aDurante el último cuarto del siglo XIX su marido, el conde de Rosebery, fue una de las figuras más célebres de Gran Bretaña, un millonario influyente y político, cuyo encanto, ingenio, carisma y popularidad pública casi eclipsa a la realeza. La poca información que se ha rescatado de este matrimonio ofrece dos visiones. Por un lado, describen a Hannah como una mujer falta de habilidades sociales. Se cuenta que se saltaba el protocolo en la mesa dejando una conversación sin concluir en el momento en el que su esposo tomaba la palabra al otro lado del salón. La describen como una mujer enamorada y dedicada a complacer a su esposo. Y por otro lado, dicen de ella que era una mujer inteligente que volcó todo su esfuerzo en la carrera política de su marido, en cuidar de su familia y en ayudar a su comunidad.

La mujer que muchos catalogaron como aburrida, con sobrepeso y carente de belleza, sigue siendo hoy en día una figura enigmática ignorada por los historiadores. 

Lo que nadie discute es que Hannah Primrose, condesa de Rosbery, hizo realidad las ambiciones de su marido: casarse con una heredera, ganar el Derby de Epsom, y convertirse en ministro.

200px-hannah_de_rothschildLas descripciones que he leído de esta mujer suelen contradecirse. Algunos presentan a Hannah como una mujer tosca, fanática del bienestar de su esposo y con una adoración por el mismo fuera de lo común. Se dice que Rosbery la trataba de forma distante, que mostró cierta animadversión por su origen judío y que llegó a molestarle su presencia, dejándola a cargo de sus hijos durante largos periodos de tiempo. En cambio rescaté cierta información en la que se comenta que Hannah apoyó a su marido en su camino a la grandeza política hasta que murió repentinamente en 1890, con 39 años de edad. Su muerte afectó hasta tal punto al conde que este quedó angustiado al verse despojado de su apoyo y fue incapaz de continuar con su carrera política. Como primer ministro del Reino Unido fue caótico, y duró apenas un año. Los siguientes treinta años tras la muerte de Hannah, vagó en un desierto político, sin dirección y llevó una vida extremadamente excéntrica, hasta que le llegó su propia muerte en 1929. Algunas fuentes llegan a calificar a Hannah como la fuerza motriz de su marido y su motivación.

Y con esta idea es con la que yo me quedo. Para mí fue una mujer con una vida rodeada de lujo, lucha y misterio. Por eso espero que el personaje de Hannah les haya atraído tanto como a mí. En Descubrir a la señorita Townsend podrán conocer a una Hannah joven, que descubre el mundo exterior de la mano de la protagonista. 

Este es mi pequeño homenaje a las mujeres reales que amaron, lucharon y sobresalieron por su entrega, quedándose en muchos casos en el olvido.

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