En la ventana con Jane · Más allá de los Sentidos

En la Ventana con Jane II

En este día de Verano, no sólo Abrimos la ventana para dejar que la Brisa nos Refresque, también la abrimos  para Conocer lo que  Jane Hormuth quiere compartir con Nosotros.

mujer-leyendo-ventanaHoy tomo asiento ante la Ventana para adelantar cierta información sobre Más allá de los sentidos. En unos meses la novela añadirá la nota de la autora y los agradecimientos en sus páginas. Por ese motivo me apetecía acercarme para ofrecer algunas aclaraciones.

Más allá de los sentidos desvela en su Sinopsis la ceguera de Alison Bain. Algunos pueden descartar la historia al conocer la característica de la protagonista; otros, llegan a sentirse atraídos; pero muchos son los que se sorprenden una vez la han leído, pues nuestra heroína no es una mujer frágil, derrotada por su enfermedad y mucho menos se siente impedida para realizar cualquier actividad.

Nuestra Alison Bain sirve a la corona británica como espía.

Ismayyconde

A lo largo de mi vida he conocido a personas con esta discapacidad, convirtiéndose en una gran fuente de inspiración y admiración. Si alguien ha tenido la oportunidad de contemplar la capacidad de superación de los invidentes, coincidirán conmigo cuando describo el desarrollo de otras facultades para compensar la que se sufre.

Por ese motivo le dedico la novela a todos los que conectan más allá de los sentidos, haciendo de la oscuridad su reino.

La enfermedad que le atribuyo a Alison es conocida como retinosis pigmentaria. Hoy en día no existe cura para esta enfermedad degenerativa. La Retinosis afecta a una de cada cinco mil personas en el mundo, son muchos los pacientes que luchan para que alguien logre frenar la oscuridad que cubre sus ojos. En la protagonista, como en cualquier paciente de retinosis pigmentaria no es visible el daño en el ojo, pues afecta principalmente a la retina y al modo de interpretar la luz.

Alison II

Siguiendo el hilo de esta confidencia quisiera comentar un pasaje de la novela. Ismay, en su afán por encontrar una cura para Alison, decide presentarle a William Bowman. En el siglo XIX muchos oftalmólogos dominaban varias especialidades, entre ellos sir Bowman, personaje real que lo introduje en la trama. Este médico, anatomista y oftalmólogo tiene varios descubrimientos en su haber. Su interés en el estudio de la anatomía por medio del microscopio le llevó a lograr varios avances en el campo de la ciencia, el más relacionado con su especialidad oftalmológica fue la Membrana de Bowman, una de las cinco capas de la córnea. A pesar de sus conocimientos, este doctor nunca hubiera podido ofrecer una solución a Alison Bain.

Portada

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Jane Hormuth · Más allá de los Sentidos

Más allá de la Ventana

Roces de finas ramas se arrastran a través de nuestro cristal. Una espesa arboleda crece cubriendo las vistas de la ventana a tal velocidad que quedamos algo aturdidos. El crujido de las ramas continúa a medida que las hojas verdes se aprietan contra el vidrio, dejándonos en una semioscuridad con tintes verdosos. Son finos los rayos de sol que logran atravesar la espesura del forraje. El crecimiento de la vegetación se detiene de la misma forma que comenzó a crecer. Nos acercamos con cuidado sin saber qué podemos atisbar entre tantas ramas y hojas frescas. Con cuidado giramos el pomo de la ventana liberando la presión del arbusto contra el cristal. Enseguida, el olor a vegetación se adentra en la estancia seguido de varias ramas cargadas de hojas verdes.

Apartamos las finas ramas para conocer qué nos quiere mostrar la Ventana. Logramos asomarnos para darnos cuenta de que el suelo no se encuentra muy lejos, permitiéndonos saltar al otro lado con facilidad. Nos arrastramos dejando que las ramas rasquen nuestra espalda y dejamos que nuestras manos palpen la tierra húmeda en la que nos apoyamos. Tras varios metros de recorrido, comenzamos a escuchar sonidos de cascos de caballos, conversaciones de viandantes y algún vehículo de tiro cruzando veloz a pocos metros de donde nos encontramos. Nos detenemos por miedo a ser vistos, buscamos un hueco en el inmenso arbusto que nos esconde e intentamos averiguar qué sucede al otro lado.

Pocos segundos después entendemos que hemos viajado al s.XIX, el tipo de vestimenta, andar distinguido y conversaciones superfluas nos hacen sospechar que nos encontramos en el mayor escaparate del Londres victoriano: Hyde Park. Muchas de las personas que pasean cerca de donde nos encontramos hablan de la presencia de alguien.

Es ella. Esa pobre mujer. Es la señorita Bain si mal no recuerdo. Pobre condesa, al parecer se hizo cargo de ella desde muy joven. Es la hermana ciega que acompaña a los condes siempre que puede. Es un horror andar con esa mujer a cuestas. Qué lástima.

Todos los comentarios que giran en torno a la lamentable situación de la nombrada señorita Bain nos prevé de lo que nos encontraremos. Tras pasar varios minutos esperando, por fin nos topamos con la imagen de la invidente hermana de las condesa de Wiltshire. Nada nos hace pensar que es una persona insegura, débil y digna de lástima como los comentarios anteriores nos aseguraban. Ante nosotros aparece una mujer de redondeadas curvas luciendo un vestido de amplia falda extendida con crinolinas, la identificamos como la condesa. A su lado una joven camina con garbo, vestida con ricas telas, faldas menos voluptuosas, andar firme, barbilla alzada y gran atractivo. Dos detalles nos indican que estamos ante una invidente, un galgo negro estilizado camina a su lado y un bastón ricamente decorado se balancea en su mano.

Ambas mujeres mantienen una acalorada conversación. La señorita Bain se detiene a nuestra altura y frunce el ceño mientras inclina la cabeza. Parece estar escuchando algo, por un momento creemos haber sido descubiertos. Intentamos no movernos y apenas respirar.

—¿Qué sucede Alison?—pregunta Adelaide.

—Alguien nos observa, hay alguien escondido.

—Será algún vagabundo, querida. Dejémosle en paz, bastante tendrá el pobre con su situación.—Adelaide se encogió de hombros para centrarse de nuevo en la conversación que tenía pendiente con su hermana—Como te decía, entiendo que te aburras sin más misiones para la corona, pero no puedes lanzarte a tomar como tuyo cualquier problema ajeno. Debemos tener cuidado. Nadie puede sospechar de los servicios que prestas al conde.

—¡Pero estoy tan aburrida!—protestó Alison—Estoy cansada de fingir ser una ciega inútil. Los chismes que capto en los salones ya no me divierten, necesito trabajar, pasar a la acción.

—Todo a su debido tiempo, lamentablemente el gobierno británico tiene varios frentes abiertos en el mundo y el conde necesita de sus espías. Pronto habrá nuevas misiones.

Antes de continuar su camino Alison se volvió hacia nosotros, se inclinó y susurró.

—Sé que estás ahí y algo me dice que no debes quedarte mucho tiempo. Anda, vuelve por dónde has venido.

Aunque los sentidos de la joven le habían revelado información sobre nosotros, pudimos observar su mirada perdida de ojos verdes y la sonrisa pícara que mostraron sus labios. Antes de verla desaparecer comprendimos que estábamos ante una mujer de fuerte carácter, inteligente y con una historia apasionante que contar.

Portada

6 de Julio 2015

Instrumentos del Destino

Asomados al s.XIX

Una ola de sonido inunda el lugar donde nos encontramos…El volumen nos aturde…la melodía de una contradanza se mezcla con el zumbido que genera una multitud al hablar, reír y exclamar… todo parece dar vueltas, como si la tierra girara haciéndonos perder el equilibrio…Antes de caer al suelo, el calor del interior parece enfriarse lanzándonos al rostro la brisa nocturna… El movimiento se detiene…En esta ocasión la ventana no nos muestra la visión del exterior, esta vez nos encontramos fuera, observando el interior del salón de una noble residencia inglesa…. Sorteamos los cuidados parterres y nos acercamos al alféizar para husmear…El brillo de las lámparas repletas de velas aumentan a través del reflejo de los enormes espejos del salón, llenando la estancia de luz…Casi un centenar de personas se reúnen alrededor de la pista de baile donde varias parejas ejecutan los pasos de la contradanza, adelantándose unos, retrocediendo otras, girando todos momentos después… el colorido de los vestidos, los elaborados peinados y el porte de los caballeros nos hacen ver que nos encontramos en el siglo XIX… La impresión de constatar este hecho no nos permite captar las primeras palabras de la conversación que se desarrolla cerca de nuestra ventana. Inclinamos la cabeza para observar cómo un hombre alto, atlético y de ojos cálidos se acerca a una dama de porte regio, belleza celta y expresiva sonrisa…

-A mi víbora estaba buscando.
-¿Y la ha encontrado ya, mi lord? – le pregunta la joven con fingida inocencia.
-Eso creo, es escurridiza y odia la hipocresía de la alta y distinguida sociedad inglesa- el caballero se lleva una copa a los labios mientras evalúa a la joven con la mirada. Salta a la vista la complicidad de ambos, la joven se encoge levemente de hombros – por eso creía haberla visto en este rincón, escondida, esperando a lanzar su veneno a quien ose menospreciar su trabajo como administradora de una gran fortuna- el sarcasmo estaba patente en cada una de sus palabras.
-Andrew, si te refieres al comentario de tu amiga sobre mi procedencia y mi empeño en realizar trabajos de hombres, puedes irte al cuerno- Ciara dejó a un lado el juego para encararlo y saltarse la buena educación. Su enfado aumentó ante la carcajada mal disimulada del conde- Bastante hice con alejarme sin decirle lo que tenía en mente.
-¡Aquí está mi víbora, me tenías preocupado! – rio Andrew- Sabes de sobra que Caroline pretendía provocarte. Nuestra historia comienza a ser conocida y todos quieren saber los detalles que lograron que una huérfana heredara una fortuna y cazara a un conde…
-¿Eso es lo que dicen? Me niego a que lo crean así ¿¡Que yo te cacé a ti!?- la joven resopló como jamás haría una dama de buena cuna.
-¿Y qué vas a hacer para evitarlo?- preguntó Andrew observando cómo la joven entrecerraba los ojos mientras le daba forma a alguna idea en su cabeza.
-Lo publicaré, haré que cualquiera pueda conocer la historia…Hasta el más reacio.
-No voy a preguntar cómo, porque estoy seguro que lo conseguirás…- tras una pausa le ofreció el brazo con una exagerada reverencia y le guiñó un ojo- ¿mi lady?- ella aceptó y juntos se alejaron.

Ciara no desea que nadie se quede sin conocer la historia que narra Instrumentos del Destino… podrás descubrir los detalles a través del ebook en Amazon pinchando aquí  

Sinopsis
A finales del siglo XIX Ciara Graham jamás hubiera imaginado cómo cambiaría su vida el día que su madre decidió dejarla bajo los cuidados de Mildred Nevill. La dama burguesa, con un oscuro pasado, había ideado un plan para que Ciara le sirviera de instrumento para llevar a cabo su venganza. Nombrando a Ciara su heredera, tendría la posibilidad de vengarse de las personas que tanto daño le habían hecho en el pasado. 
Ciara tendrá que aplicar los conocimientos que Mildred le inculcó para conseguir gestionar la gran fortuna que la señora Nevill había dejado en sus manos. La joven, impulsiva y bella, deberá recordar mantenerse alejada de los hombres, especialmente de Lord Somerset.
Andrew Somerset, hijo de Dorothy Nevill, comenzará luchando en contra de una joven huérfana, a la que no cree capaz de llevar los negocios textiles y las tierras como los hombres sí saben hacerlo. Al conocer a la joven Ciara aprenderá duras lecciones y tendrá que rendirse a lo inevitable: el amor. Teniendo que luchar más allá de las duras condiciones que Mildred se encargó de especificar en su testamento: bajo ningún concepto Ciara y Andrew podrían contraer matrimonio.
¿Conseguirán llevar a cabo las tareas que le tienen encomendadas? ¿Podrán las normas sociales y el odio mantenerlos alejados? ¿Quiénes son realmente los instrumentos del destino?
El Rumor de las Folías

Al otro lado, Siemprevivas.

Al pasar junto a la ventana nos detenemos. No recordamos haber colocado aquella jarrita sobre el alfeizar. Al acercarnos, nos fijamos en la cerámica tosca de arcilla oscura con un asa pequeña y un mango como agarre. La brisa ligera mueve las flores que hay en su interior. Una sonrisa se nos escapa al intuir que la ventana nos mostrará algo nuevo. Abrimos impacientes las hojas, esperando ver a alguien que nos aclare las dudas. Nada. Tan sólo aquella jarrita con siemprevivas en su interior. Su color violeta intenso, combina con el verde de sus tallos. Al fijarnos mejor, nos damos cuenta que hay un trozo de papel escondido en el interior de la jarrita. Es una nota.

A decirle que la quiero, no me atreví en todo el día, a lo oscuro de la noche, se lo dirán las folías.

El Rumor de las Folías viene cargado de Amor, Historia y Raíces canarias

La vida de Luisa López cabía en un arcón. Este guardaba infinidad de recuerdos, sueños truncados y experiencias grabadas a fuego. El día que decidió partir de Gran Tarajal, en los años de la Segunda República, no miró atrás. Luisa estaba decidida a emprender una nueva vida y escapar de un matrimonio de conveniencia impuesto por su propio padre. Dejando la tierra que la vio crecer, se concentró en buscar un oficio al otro lado del Atlántico, en Cuba. En el buque, cargado de emigrantes canarios de todas las clases sociales, conoce a la familia Westerling y el objeto de su viaje. Su futuro quedaría entrelazado a ellos irremediablemente. El amor que surge entre Tomás Westerling y ella se fortalece a medida que pasa el tiempo, logrando incluso sobrevivir a pesar de las dificultades personales, sociales y políticas.

Gran Canaria será testigo del cambio que se produce en ellos. Luisa irá alejándose de la joven ilusa que partió llena de ilusiones, para convertirse en una mujer decidida y valiente. Forjará amistades que la ayudarán a sobrellevar los años de la Guerra Civil en Canarias y serán testigos de los intensos sentimientos que Tomás y Luisa sienten el uno por el otro.

Esta novela narra la vida de dos personajes que viven en un mundo que se divide en dos. Las corrientes ideológicas, los cambios sociales, el papel de la mujer y la crisis económica dibujan el contexto en el que se desarrolla la historia. La narración lleva el espíritu y el sentir canario, plasmando las costumbres, expresiones y formas de vida que marcaron una época cuyos retazos llegan aún a nuestros días.

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Otras entradas de Ventana al Pasado que habla del Rumor de las Folías:
Enigmas desde la Ventana
Cómplices en la Ventana
Visitantes del Pasado
Instrumentos del Destino

Una invitación en el alféizar

Una corriente fría y un sonido sibilante nos avisan de una pequeña apertura entre las hojas de la ventana. Si la cerramos herméticamente, dejando el frío en el exterior, nos daremos cuenta de que el clima ha cambiado. Al otro lado se extienden amplias praderas de hierba verde; sobre ellas,  nubes grises amenazan con descargar agua. Cualquiera podría identificar el paisaje como la típica campiña inglesa. Antes de volvernos al interior, un sonido lejano nos detiene… ¿Truenos?  … ¡No! … Unos cascos de caballo se acercan a toda velocidad. El jinete, con presteza, detiene su montura ante la ventana… Es un mensajero venido del siglo XIX, enfundado en unos pantalones de piel, botas altas y levita abrigada… una vez se hubo bajado del caballo nos hace una reverencia y nos muestra un sobre lacrado…  Los condes de Somerset nos invitan a una fiesta en Newby Hall… Podremos pasear por los jardines que desembocan a orillas del rio Ure, disfrutar de la música en el salón de baile y escuchar los murmullos que hablan de la insólita historia que unió a Ciara y a Andrew…

No dejes pasar esta oportunidad… acepta la invitación de los condes, sube en el carruaje que te espera en la librería y viaja al siglo XIX con Instrumentos del Destino…

portada IDD

A finales del siglo XIX, Ciara Graham nunca imaginó cómo cambiaría su vida, el día que su madre decidió dejarla bajo los cuidados de Mildred Nevill. La dama burguesa, con un oscuro pasado, había ideado un plan para que Ciara le sirviera de instrumento para llevar a cabo su venganza. Nombrando a Ciara su heredera, tendría la posibilidad de vengarse de las personas que tanto daño le habían hecho en el pasado. 

Ciara tendrá que aplicar los conocimientos que Mildred le inculcó para conseguir gestionar la gran fortuna que la señora Nevill había dejado en sus manos. La joven, impulsiva y bella, deberá recordar mantenerse alejada de los hombres, especialmente de Lord Somerset.

Andrew Somerset, hijo de Dorothy Nevill, comenzará luchando en contra de una joven huérfana, a la que no cree capaz de llevar los negocios textiles y las tierras como los hombres sí saben hacerlo. Al conocer a la joven Ciara, aprenderá duras lecciones y tendrá que rendirse a lo inevitable: el amor. Ambos tendrán que luchar más allá de las duras condiciones que Mildred se encargó de especificar en su testamento: bajo ningún concepto Ciara y Andrew podían contraer matrimonio.

¿Conseguirán llevar a cabo las tareas que le tienen encomendadas? ¿Podrán las normas sociales y el odio mantenerlos alejados? ¿Quiénes son realmente los instrumentos del destino?