La Mensajera de Elphame · Viaje a un lugar encantado

Viaje a un lugar encantado II

8539cb154d53cb0869a295c5baffabdfEscuchamos un sonido repetitivo, agudo, algo o alguien golpea la dureza del cristal. Nuestros ojos no tardan en hallar al responsable del acuciante ruido. Un cuervo picotea la ventana desde el otro lado. Una vez se puso de perfil, nos sentimos apremiados por su ojo clavado en nosotros. El pequeño visitante se presenta como guía en nuestro próximo viaje al pasado.

 

6f23054eff828f8e065d42a17bbca542Pronto descubrimos una amplia pradera. Al asomar la cabeza nos damos cuenta de que la ventana en la que nos apoyamos forma parte de una pequeña cabaña. La construcción está marginada en una inmensidad de montañas cubierta por fina hierba y salpicada de rocas grises. Al saltar al otro lado observamos pequeños brotes de brezo escocés. No sabríamos adivinar el año en el que nos encontramos, pues a nuestro alrededor todo se ha convertido en salvaje naturaleza. El vuelo del cuervo logra que nos decidamos a seguirle. Nuestros pasos comienzan el descenso de la colina, el viento es frío y el sonido de algún riachuelo cercano nos acompaña.

3ba67705ee85d59c6a84705bcf9fcc29La caminata nos resulta agradable, disfrutamos del entorno rural y decidimos no alejarnos del camino surcado por el agua. El relincho de caballos nos hace buscar refugio, tras dar varios saltos llegamos a una formación rocosa que nos protege. En cuanto nos sentimos seguros trepamos para ver quie está al otro lado. Intentamos controlar la respiración al descubrir a un gran guerrero escocés acompañado de un muchacho. Por su actitud y escasas pertenencias todo apunta a que han hecho un alto en el camino. Seguir leyendo «Viaje a un lugar encantado II»

La Mensajera de Elphame · Viaje a un lugar encantado

Viaje a un lugar encantado I

IMG_1533La ventana lleva tanto tiempo sin dar señales de nuevos viajes que hemos perdido la costumbre de asomarnos a ella. En esta ocasión nos sorprendemos al encontrar un tartán escocés doblado sobre el alféizar. Las hojas de la ventana han desaparecido para dejar un hueco estrecho y vertical construido en piedra.  Un viento gélido se adentra a través de él, pero no impide que nos acerquemos. Antes de asomarnos nos echamos la tela a cuadros por encima para protegernos del frío.

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Castillo de Dunvegan. Isla de Skye

La profundidad de la ventana nos da a entender que se trata de una saetera. Desde allí los soldados lanzaban saetas como método de defensa. La luz es tenue, no sabemos definir si se debe al amanecer o al anochecer. Al asomarnos comprendemos que nos hemos trasladado a la época medieval. La construcción está edificada en lo alto, desde aquí se puede observar una pequeña bahía. Antes de que podamos recrearnos en las vistas, la voz de una mujer nos alerta de su presencia. Miramos hacia abajo y nos topamos con una figura envuelta en un tartán bajo el cual vislumbramos unas faldas.

-¿Aila? —escuchamos cómo pregunta al aire—. ¿Cariño, donde estás?

280a9a906fed8e7c2303f7367d84a6bfLa mujer cruza el patio mirando de un lado a otro. Tras varios viajes a través de Ventana al Pasado sabemos que estamos ante la visión que quiere que presenciemos.

Yvaine! —la mujer se gira contrariada ante el bramido—. ¿La niña se ha vuelto a perder?

-No debes preocuparte, Lean. —Ella responde ajena al mal carácter que muestra el hombre. Por su parte, continua en busca de la pequeña. Seguir leyendo «Viaje a un lugar encantado I»